Por Redacción Fizuras
Bolivia no arrastra una crisis. Arrastra varias, y se han trenzado hasta volverse indistinguibles entre sí. Escasez de divisas, presiones inflacionarias y un mapa de carreteras tomado por bloqueos sectoriales componen el paisaje de una «policrisis»que amenaza con devorarse la gestión del presidente Rodrigo Paz.
Para entender el trasfondo de este tablero, en Revista Fizuras conversamos sin filtros con el economista, politólogo y exviceministro Mario Eduardo Galindo Sosa: una voz que desmonta mitos, lee entre líneas y se atreve a nombrar lo que otros evitan.
La paradoja de Rodrigo Paz: el divorcio entre el voto y el gabinete
Los bloqueos y protestas más radicales de las últimas semanas guardan una ironía matemática: provienen exactamente de las regiones y bases sociales donde el presidente Paz obtuvo sus mayores caudales de votación. ¿Cómo se explica que tus propios votantes te pidan la renuncia?
Para Galindo, la respuesta está en las promesas rotas y en la composición de un Ejecutivo que mira más hacia el empresariado cruceño y los técnicos liberales que hacia las provincias que lo llevaron al poder.
«El presidente Paz en campaña ofreció el oro y el moro… pero una vez que asume el gobierno, se rodea de un equipo técnico neoliberal, de un equipo ‘cortesano’ de amigos, y de representantes corporativos del sector empresarial cruceño. No hay representación en el Ejecutivo de los que votaron por él.»
Este «pecado original» de diseño político, señala el analista, ha provocado una erosión profunda en la gobernanza. Sin un plan propio, el Gobierno aplica recetas prestadas e improvisa para apagar incendios sectoriales, dañando en el proceso los cimientos del buen gobierno.
La implosión del MAS y el acorralamiento de Evo Morales
Frente a las lecturas que ven una mano negra del Movimiento al Socialismo dirigiendo estratégicamente el colapso del país, Galindo ofrece una mirada interna más pragmática: el MAS no opera como un bloque. Ha entrado en una fase de canibalismo e implosión definitiva.
«El MAS se ha desgajado en muchas facciones. Hoy en día, con las justas podríamos decir que Evo Morales controla cuatro federaciones del Chapare… Lo que el MAS está haciendo es intentar sobrevivir, y Evo Morales intenta montarse encima de la ola de la protesta sectorial.»
La situación del expresidente, sostiene Galindo, es de extrema vulnerabilidad. Los frentes judiciales internos, la presión internacional y los giros geopolíticos en la región han transformado incluso su entorno de seguridad más íntimo.
«Se conoce que el 100% de la guardia personal de Evo Morales en este momento son cubanos… Ha llegado al punto en donde uno está acorralado y solamente recurre a un equipo de seguridad que le garantice su integridad física.»
¿Un laboratorio político? Fernando Cerimedo y la receta del caos
Uno de los momentos más inquietantes de la entrevista llega cuando Galindo conecta los hilos de la política local con la estrategia de asesores internacionales. Ante la debilidad de los partidos y el repliegue de los liderazgos democráticos tradicionales —una «democracia sin partidos», como la define—, el analista advierte que el manejo de la crisis boliviana parece estar calcando manuales aplicados recientemente en Argentina y Estados Unidos.
«El señor Cerimedo plantea que cuando viene un gobierno de derecha después de un gobierno de izquierda, lo que hay que hacer es provocar el caos; él es partidario de la teoría del caos. Estaríamos siendo en este momento una especie de laboratorio político… La táctica es dividir a los movilizados.»
Pero Galindo también advierte sobre el peligro de jugar con fuego en un tablero tan fragmentado:
«Tú puedes generar caos, pero llega un momento en que no controlas el caos… este tipo de experimentación es muy riesgoso.»
Prospectiva: lo que NO va a pasar en los próximos dos años
Hacer predicciones en Bolivia suele ser una actividad de alto riesgo. Galindo, sin embargo, traza una línea clara: no para adivinar el futuro, sino para descartar los fantasmas del pasado.
«Lo que no va a pasar en Bolivia en los próximos dos años es que haya un golpe militar… tampoco va a haber un retorno del evismo porque los movimientos sociales están en declive. Y en cuanto a la crisis económica, no se va a resolver; no va a haber dólares ni inversión extranjera en los próximos dos años.»
El escenario que dibuja es complejo pero nítido: un Gobierno estructuralmente débil, una crisis que golpeará con fuerza a las clases medias y la necesidad urgente de abandonar la diplomacia multilateral agotada. La tarea pendiente, dice, es salir a tocar puertas de ayuda bilateral —desde Washington hasta Beijing o Moscú— si se quiere mantener el barco a flote.
Mira la entrevista completa
La crisis boliviana tiene demasiadas capas como para entenderla con titulares rápidos. Si quieres profundizar en el análisis de la Teoría del Caos, el futuro del federalismo y las sorprendentes analogías históricas que Mario Galindo recupera de la Guerra Federal de 1899, no te pierdas el episodio completo.
Dale play y cuéntanos en los comentarios: ¿tiene salida la policrisis actual?



