Por diversos factores, este informe no tendría porque salir a luz. Sin embargo, el contexto de las elecciones, la situación política, económica, y las amenazas a la democracia boliviana nos obligan a publicarlo. Este podría ser, probablemente, el último informe de este tipo.
Imagen del presidente

La aprobación del presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, se encuentra en los niveles mínimos. Según la empresa de investigación Mitofsky, en su ranking de aprobación de mandatarios de América en febrero de 2025. Arce es segundo presidente peor valorado en la región, con apenas un 18% de aprobación.
Por su parte, la encuesta Delphi de la Fundación Friedrich Eber (FES) de 20251 refuerza esta percepción negativa. Los resultados muestran que un 82% de los encuestados valoran negativamente a Arce, mientras que el vicepresidente David Choquehuanca alcanza un 83% de desaprobación. Ambos estudios reflejan una tendencia consolidada desde mediados de 2024, cuando el rechazo al presidente boliviano pasó del 50% al actual 82%.
Esta imagen negativa también se traduce en una pésima evaluación de la gestión gubernamental. Según la encuesta Delphi, el 80,7% de los ciudadanos desaprueba su administración, mientras que la encuesta a la opinión pública de la FES sitúa la desaprobación en un 65%. Además, un alarmante 85% de los bolivianos manifiesta desconfianza en el gobierno nacional.


A pesar de estos números, Luis Arce continúa promoviendo su candidatura para las elecciones de 2025, lo que plantea serias preocupaciones sobre la posible implementación de prácticas irregulares para sostener su aspiración. Un ejemplo de esta estrategia fue evidenciado en un estudio de la CELAG, que concluyó:
«El actual Gobierno, presidido por Luis Arce, quiso ‘hacer trampas al solitario’, es decir, mediante una praxis forzada, pretendió mostrar un apoyo que no tiene, ni por afuera ni por adentro del MAS, como así indican la totalidad de las encuestas publicadas en estos últimos meses.»
Crisis Económica
La percepción social es que Bolivia atraviesa una recesión económica, y los indicadores recientes respaldan esta visión. En los últimos 12 meses, la inflación ha alcanzado el 12%, se han registrado escasez de combustibles, restricciones en el acceso a depósitos en dólares y límites a las compras por internet en moneda extranjera.
Según la encuesta de Panterra Research2 el 76% de los bolivianos está preocupado por la crisis económica, mientras que solo el 13% señala la situación política como su principal inquietud. La FES confirma estos resultados: el 77% de los encuestados considera que la crisis económica es su mayor preocupación y un 88% cree que la inflación afecta gravemente a las familias del país. Además, el desempleo (45%) y el aumento de la pobreza (40%) son problemas adicionales que generan gran inquietud.con 45%, y el aumento de la pobreza con un 40%.


En consecuencia, las encuestas a la opinión pública (FES) indica que un 67% de los bolivianos cree que la situación económica de sus familias y del país es mala. Esta cifra se corrobora con la encuesta Delphi (FES); el 75,2% cree que la situación familiar es mala. Este panorama provoca sentimientos de miedo (34%), rabia (30%) e incertidumbre (18%). Esto sugiere, que una de las preguntas clave a resolver por los candidatos en estas elecciones es la economía, dado su impacto directo en la intención de voto..



Democracia en retroceso
El Informe Latinobarómetro (2024)3 analiza el estado de la democracia en Bolivia, destacando dos puntos clave: el abandono prematuro de la presidencia y el decreciente apoyo al sistema democrático.
En lo que va del siglo XXI, cuatro de los cinco presidentes bolivianos previos a Arce no lograron completar su mandato, incluyendo a Evo Morales en 2019. En todos los casos, la presión social en las calles fue determinante para su salida
En nuestro informe del año pasado señalamos que el mal desenvolvimiento de la economía podría afectar el apoyo a la democracia en Bolivia, esto se comprobó en 2024. «La legitimidad de la democracia no es independiente de la coyuntura económica y política«. La creencia de que «la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno» ha caído del 51% al 47%. En cambio, la favorabilidad por el autoritarismo creció en 3 puntos porcentuales, del 13% al 16% de apoyo.
Por lo tanto, se puede concluir que la mala situación económica afecta el apoyo a la democracia. Si bien la democracia no es un elemento tangible, enciende las alarmas ante la posibilidad de una revuelta o subversión al orden democrático para buscar alternativas de solución a la crisis actual. Este dato se alinea con la encuesta Delphi (FES), el 76,9% señala que la democracia boliviana tiene grandes problemas.
El Democracy Index 2024, realizado por The Economist Intelligence Unit, muestra una leve mejoría en la percepción de la democracia boliviana pasando de una calificación de 4,20/10 (puesto 106) a e 4,26/10 (puesto 103). No obstante, el país sigue clasificado como un “Régimen Híbrido” y se encuentra apenas cuatro puestos por encima de la categoría de “Autoritarismo”4. Este ligero aumento se explica por una evaluación positiva de la Cultura Política, una menor calificación en el Funcionamiento del Gobierno en Bolivia, y por la menor calificación del régimen de Turquía. La evaluación confirma una constante; el mal funcionamiento de la democracia boliviana, y la existencia de un posible riesgo para la celebración de elecciones libres en 2025.


ELECCIONES COMO ÚLTIMA FRONTERA
El descrédito de las instituciones de justicia, el sistema electoral, la policía y el sistema político, sumado a la crisis económica y la desconfianza en el Estado, han generado un profundo sentimiento de necesidad de cambio en la sociedad. Según Latinobarómetro, el 40% de los bolivianos demanda un cambio radical, el porcentaje más alto de Latinoamérica. Panterra Research refuerza esta percepción: el 87% de los encuestados quiere un cambio en la dirección del país y el 81% busca transformaciones profundas.


A pesar de la insatisfacción con el modelo económico y político actual, el descontento no se ha traducido en protestas masivas ni en mecanismos formales de cambio político. Esto plantea preguntas inquietantes: ¿por qué la población no reacciona ante la pérdida de derechos fundamentales como la libertad de expresión o el Estado de derecho? ¿Existe un temor latente a la represión estatal?
No existe una respuesta clara al respecto, pero recientemente una artículo del blog Piedras de Papel de elDiario.es analizó por qué las personas apoyan a las democracias, pero por otro lado eligen líderes populistas y las democracias están en retroceso global desde 2014. Se trata de un estudio que mide la predisposición de los ciudadanos a abandonar los principios democráticos fundamentales a cambio de una compensación económica. La conclusión es que:
Los ciudadanos otorgan un valor mucho mayor a las elecciones libres que a otros principios liberales fundamentales, como la libertad de expresión y de manifestación o el control del gobierno por parte del parlamento y los tribunales. Esto nos puede ayudar a entender los procesos de erosión democrática contemporáneos, en los que los líderes tienden a limitar estos principios liberales en lugar de atacar las elecciones directamente. Parece que los ciudadanos están menos comprometidos con estos principios liberales que con las elecciones, por lo que puede resultar más fácil para los líderes autoritarios socavar la democracia a través de la erosión de estos principios mientras siguen celebrando elecciones.
En este contexto de crisis y deterioro democrático, las elecciones de 2025 se perfilan como la última frontera entre el mantenimiento de un sistema liberal y la consolidación de un modelo iliberal. Los bolivianos, que alguna vez obviaron los elementos autoritarios del país debido a un crecimiento económico sostenido, ahora enfrentan una recesión que los deja más vulnerables, pero también más conscientes de los riesgos del modelo actual.
Friedrich-Ebert-Stiftung Bolivia (20254). Contexto y Escenarios Prospectivos 2023. Cuestionario Delphi: cuarta ronda (diciembre). https://drive.goo- gle.com/file/d/1VSoNR9AxN9myAyOPOlzSiuOsYl6pQhCm/view ↩︎- Panterra Research – Marcelo Claure (Enero, 2025). Ecuestas sobre las principales preocupaciones, los desafíos sociales, y la necesidad de cambio. ↩︎
- Latinobarómetro (2024). Informe 2024. La democracia residente. https://www.latinobarometro.org/lat.jsp?Idioma=724 ↩︎
- The Economist Intelligence Unit (2024) Democracy Index . https://www.eiu.com/n/democracy-index-2024/ ↩︎
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