Fizuras: ¿Cómo se construye la historia?, ¿quién determina esas narrativas que se cuentan a diario en los libros, medios, etc.?
Robert Brockmann: Esta pregunta siempre interesantísima porque es el origen de la historia, y este dicho que no por manido deja de ser cierto: la historia la escriben los ganadores. Muchas veces consumimos historia falsificada, interesada, historia con agenda. Se construye historia, a veces con buenas intenciones; por ejemplo, de construir nación. Se escogen héroes y villanos dependiendo de quién haya sido el ganador porque a veces tus héroes son mis villanos y viceversa. Así que esa es la respuesta corta. Podríamos decir que la historia se construye a través de narrativas y las narrativas las escogen los estados, las sociedades, las instituciones y las entidades que tienen la capacidad de crear narrativas.
F.: ¿A qué te refieres con narrativas y, específicamente, narrativas desde el poder?
R. B.: Hay un libro muy interesante que ilustra esto con gran perfección, es una transcripción de una conferencia que dio una vez un gran filósofo francés del siglo XIX, que se llamaba Ernest Renan. A finales del siglo XIX, Prusia había unificado a Alemania, y esta había derrotado catastróficamente a Francia que era la gran potencia de la época. Los alemanes empiezan a crear una narrativa acerca de su propio país, diciendo que es el germen de una raza superior, y que la nación alemana está basada en la raza alemana. Ernest Renan, francés que se encontraba en el lado perdedor, dice “tengo que disputar esa narrativa porque las formas de construir nación son muy diferentes y no necesariamente deben estar basadas en la raza” y argumenta los motivos, luego desmiente que una nación este basada en la lengua común, en la religión común o en el territorio geográfico que ocupa un pueblo.
Señala que una nación tiene que ser producto del consenso diario de querer ser una nación todo el tiempo, da ejemplos muy interesantes como el de la nación francesa que ha sido construida a lo largo de un par de dinastías en la temprana edad media, y estas dinastías crearon la conciencia de la nación francesa mediante masacres a grupos que se oponían, impusieron por la sangre y por la espada el idioma francés en el sur de Francia y en otros lugares donde se hablaba aquitano y otros idiomas. Sin embargo, para construir la nación tuvieron que crear una narrativa selectiva, qué historia le vamos a contar a nuestra nación para construirla. Esa nación necesariamente incurría, según Renan, en el olvido y en el error histórico, es decir tenemos que mentir de alguna manera, adornar, omitir ciertas cosas con el fin de crear una nación, de modo que dentro de tres, cuatro, cinco generaciones la gente se sienta francesa y no sepa que es Burgundia o Taifala, o que sus antepasados habían sido exterminados o masacrados por la dinastía francesa. Eso resultó factible en aquella época porque obviamente no habían medios de comunicación, la imprenta todavía llegaría mucho tiempo después. Se creó una narrativa, en esa época era factible, capaz de construir una nación. Entonces eso es la narrativa; qué cosas vas a subrayar en la historia de tu país, qué cosas vas a negar, qué cosas vas a adornar para construir un relato coherente y crear una nación. En esa en ese proceso de construcción muchas cosas a veces justas, buenas y heroicas quedan o bien olvidadas o en el lado incorrecto de la historia.
F.: ¿Qué papel juegan los medios de comunicación y tomando en cuenta el hecho de que ahora las redes sociales se comportan de una manera diferente a los medios de comunicación?
R. B.: Con el advenimiento de la imprenta primero y, obviamente, después de los medios de comunicación, esta dinámica ha cambiado mucho. Por ejemplo, a lo largo de la historia de la Iglesia Católica ha habido varias herejías, supongamos los Cátaros, en el sur de Francia, fueron uno de los afectados por la construcción de Francia, los Cátaros fueron reprimidos con grandísima violencia no solamente por el estado sino también por la iglesia, y en la iglesia los llamados a reprimir la herejía eran los dominicos, los frailes dominicos, cuyo nombre no viene necesariamente de Santo Domingo sino de Domini Canes que significa los perros del señor, que persiguieron y reprimieron con mucha sangre de por medio a la herejía Cátara. Entonces lo exterminaron y se reescribió la historia, los cátaros quedaron olvidados. En el siglo XVI, cuando ya existía la imprenta, ocurre lo que para los católicos de aquella época era la herejía protestante, y los encargados de suprimir la herejía protestante eran los Jesuitas incurren en otro tipo de métodos tratando de suprimir la herejía protestante y no lo logran porque ya existía la imprenta y, por lo tanto, era mucho más difícil tratar de acaparar, ocultar, y quemar los libros, etc. Había una broma que decía: “¿quiénes son más efectivos los jesuitas o los dominicos?” y la la respuesta era “¿tú a cuántos cátaros conoces vivos?”. Entonces los domínicos habían sido bastante más feroces, además no tenían que enfrentarse a la imprenta, que da lugar a los libros.
Con el tiempo aparecen los medios de comunicación que son absolutamente importantes porque crean consensos, crean conciencias nacionales, divulgan con más velocidad. Ahora estamos entrando en un en un periodo de transición muy importante donde los medios de comunicación tradicionales, los diarios, la televisión han dejado de ser la cosa hegemónica. El otro día conversábamos en una tesis en la Universidad Católica, cuando era joven había un solo canal de televisión y había un programa, y al día siguiente todo el mundo había visto el mismo programa a la misma hora, entonces todos teníamos la misma conversación. Todos teníamos referentes comunes muy comunes, todos podíamos hablar de la mis misma cosa y cuando aparece la televisión por cable cada uno empieza a ver lo que quiere y luego los servicios de streaming. Ahora con los medios de comunicación y las redes sociales cualquiera puede ver cualquier cosa a cualquier hora y nadie necesita ver la misma cosa. Entonces no necesariamente vamos a tener la misma conversación, por lo tanto las narrativas se hacen más difíciles de ser únicas.
F.: En ese sentido, con la llegada de la posverdad y la polarización que permite a cada persona crear su propia versión de la historia ¿afecta a la formación de nación?
R. B.: Estamos en un periodo de transición, todavía el fenómeno de las redes sociales es reciente. Hace pocas semanas veíamos una defensa de tesis en la U. Católica sobre este mismo tema y cómo la gente a partir de cierta edad, un poquito mayor, hace uso de las redes sociales y cómo las hizo específicamente en el caso del 2019. Esta gente que está acostumbrada a tener una sola referencia o muy pocas referencias, si está en la televisión es porque es cierto y ha sucedido, si está en el periódico es porque es cierto y ha sucedido. De pronto si está en las redes sociales es porque es cierto y ha sucedido. Esto no necesariamente es así, pues en las redes sociales campean las posverdades, las mentiras adrede, y la desinformación. Esta gente de toda una generación y no necesariamente de una generación, puede ser también gente joven que no tiene la suficiente formación o el suficiente criterio como para saber discernir lo que es cierto de lo que puede ser falso, pues puede caer muy fácilmente en la desinformación. No solamente como consumidor sino también como productor de posverdades y de desinformación porque hay una también hay una falta de ética y brújula que hemos perdido de alguna manera y no nos damos cuenta de las consecuencias que pueden tener este tipo de mentiras que se pueden volver virales y afectar terriblemente a personas e incluso a sectores enteros de la población.
F.: Cuéntanos acerca de la imagen de Gualberto Villarroel…
R. B.: Voy a lanzar una pregunta para los bolivianos. La historia que hemos consumido, por lo menos hasta mi generación, mientras duró todo el periodo de la de la Revolución Nacional a partir del 52 hasta que salga bachiller desde luego el presidente Villarroel era descrito como el presidente mártir, cuya frase o soundbite, que es espectacular y la utilizo como ejemplo de una frase de esas que te pueden volver una figura histórica perdurable. Su soundbite o frase famosa es: “No soy enemigo de los ricos, pero soy más amigo de los pobres” es una frase construida con una ingeniería deliciosa, no sé quién es el autor, alguno de sus escritores de discursos posiblemente el Chueco Céspedes, no lo sé. Me he sumergido en el gobierno de Villarroel para dos de mis libros, les puedo decir que el gobierno de Villarroel era tanto o más represor, tanto o más más asesino, tanto más persecutor y tan censurador de la libertad de expresión que el de Luis García Meza.
Tiene esta frase maravillosa y tiene sus méritos ha eliminado el pongueaje, institucionalizó a los sindicatos, es decir una serie de medidas sociales que sí son importantes, pero en el otro lado de la balanza estaban todas estas cosas que he mencionado. Hubo una cantidad importantísima de asesinatos políticos y persecuciones por parte de su gobierno perfectamente comparables a García Meza. Este gobierno entra al poder con un golpe de estado contra otro militar que estaba en el poder democráticamente porque había ganado unas elecciones. Entonces este gobierno entra golpeando a una democracia, cuya base no es las Fuerzas Armadas sino es una logia militar secreta que es Radepa (Razón de Patria) que tiene enorme admiración por el Nacionalsocialismo, por el nazismo, por Hitler por las por las jerarquías nazis, etc. Se halagaba entre los jefes diciendo usted mayor Eguino es el Himmler boliviano, este era el jefe de la SS y el mayor asesino dentro del Tercer Reich.
Este gobierno que es tan absolutamente perseguidor entra en el gobierno, junto con Radepa entra el MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), el brazo civil de este gobierno. Hay dudas en un primer momento acerca de quién realmente es el jefe del gobierno si Víctor Paz Estenssoro o el propio Gualberto Villarroel, Radepa era tan secreta que no se sabía su existencia, pero sí se sabía del MNR que en su programa de acción era muy parecido a los 14 puntos de Mi Lucha de Hitler, además el programa original del año 42 tiene e ciertos puntos antisemitas, es decir es un programa político francamente Nacionalsocialista, francamente Nazi, es copiado de lo Nazi y cuando ves la iconografía original del MNR básicamente son águilas alemanas con cabeza de Cóndor. Hay una imitación, eso obviamente preocupa a Estados Unidos en un momento que clave porque necesita el estaño boliviano para la Segunda Guerra Mundial ya que el estaño que hay en el viejo mundo está en manos de los japoneses, que es parte del eje.
Estados Unidos está preocupadísimo por lo que sucede en Bolivia y le parece que el elemento de riesgo en el gobierno de Villarroel es el MNR, todavía no saben de la existencia de Radepa pero creen que el MNR es nazi, por lo tanto, le dicen a Villarroel si quiere nuestro reconocimiento, y si quieren que nosotros compremos su estaño, que era la única fuente de ingresos, tienen que sacar al MNR. Entonces lo sacan, entra y sale un par de veces de ese gobierno, en el interin se producen dos conjuntos de asesinatos muy importantes; uno son los asesinatos de Chuspipata en noviembre de 1944, donde personajes de Radepa asesinan a mansalva, a sangre fría ejecutan a abogados, parlamentarios de la oposición, militares, etc. y los tiran al barranco de Chuspipata. Ese asesinato causa verdadero horror en la sociedad boliviana. Al mismo tiempo suceden otros asesinatos en la frontera con Chile, y la sociedad boliviana queda completamente conmocionada y esta conmoción no se va a resolver hasta 1946, cuando empieza a haber una serie de movimientos sociales y huelgas de la sociedad boliviana en contra del gobierno de Villarroel.
Esas huelgas empiezan a convertirse una bola de nieve, finalmente se vuelve incontrolable y el gobierno de Villarroel es derrocado por una conjunción de factores que rara vez se ha visto en nuestra historia, pero que después van a ser explicados de una manera muy interesada por el MNR. El gobierno de Villarroel termina con un levantamiento popular, la ocupación violenta del Palacio de Gobierno, el asesinato de Villarroel en el Palacio, su cuerpo arrojado a la calle desde uno de los balcones y el colgamiento final de cadáver, ya que él estaba muerto cuando lo cuelgan. Ahí viene la leyenda del presidente mártir, junto con él vienen otros asesinatos; su secretario de prensa y su secretario personal, es una jornada absolutamente sangrienta en La Paz, tan sangrienta que la gente está acojonada y horrorizada de lo que ha sucedido.
No hay presidente, nadie se atreve a entrar al palacio de gobierno por tres días, se le ofrece la presidencia a todo el mundo incluido el rector de la Universidad Mayor de San Andrés. Tres meses después de julio de 1946 cuando el presidente interino era el presidente de la Corte Suprema de Justicia, en septiembre hay otro levantamiento por un chispazo y la gente vuelve a entrarse a la Cárcel de San Pedro y lincha a los encargados de la represión del gobierno de Villarroel. Tres meses después, era tanta la efervescencia que le tenían al gobierno de Villarroel que sucede esto. Hay 6 años de interinato, el famoso Sexenio después del 1946 antes del 1952. Viene la revolución del 52 y nos cambia la narrativa completamente durante estos 6 años que hay entre la caída de Villarroel y la revolución del 52. Todos los libros que se publican y todos los diarios coinciden en describir a Villarroel como dictador, como tirano y a su gobierno como dictadura y tiranía.
Nada bueno se habla sobre sobre Villarroel durante esos 6 años, hasta que llega el gobierno del MNR y cambia completamente la narrativa porque había sido parte del gobierno de Villarroel. Hay un culto de Villarroel dentro del MNR y esta narrativa no sería posible sino hubieran tenido unos narradores muy poderosos como Augusto Céspedes y Carlos Montenegro, ya que escriben artículos, libros, dirigen diarios. Crean un nuevo sistema de narrativa donde hay héroes y hay villanos, hay la nación y la antinación. Claramente Villarroel es parte de la nación, es un héroe asesinado por una conjunción de factores que es absolutamente improbable e imposible de lograr, que son los Piristas que eran los precomunistas, un partido estalinista, y la Rosca minera que se han juntado para derrocar a este presidente que lo único que quería era el bien de los pobres. Es absolutamente imposible que se hubieran juntado la Rosca y el PIR y además esto lo habían logrado mediante una confabulación con los medios de comunicación. En aquella época los únicos medios de comunicación que habían eran un par de radios y periódicos, era un país muy analfabeto, por lo cual era poco probable que hubieran tenido una enorme incidencia en las masas.
Ese tipo de bronca que dura desde julio hasta septiembre, donde hay dos masacres con linchamientos tan terribles, no la puedes lograr artificialmente mediante medios de comunicación. Eso venía por toda la represión que había sucedido durante este gobierno, durante todas esas matanzas, por todas esas amenazas, persecuciones y censuras que sentía toda la sociedad boliviana. Pero a partir del 52 se reinventa la figura de Villarroel. Hoy es un héroe, hay calles, avenidas, plazas, monumentos a Villarroel, hay una refinería que lleva su nombre. Lo cual te dice que la historia la escriben quienes ganan.
F.: Nos podrías explicar sobre el 21f y de todo lo que pasó en 2019…
R. B.: Estaba investigando la historia de Villarroel y la narrativa en torno de él, cuando sucedió lo del 2019 y soy un atento observador de estas cosas. Durante los 21 días, se vio a Evo Morales construir la narrativa del golpe de estado bastante temprano. Todos sabíamos lo que estaba sucediendo, todos salíamos a la calle para bloquear o estar en contra. Yo estaba en el lado de las pititas, no hay forma de que a mí, por lo menos, que he participado y visto me digan que ha sido un golpe de estado, o que había un líder porque han tratado de imponer incluso que Carlos Mesa seguía las órdenes de Carlos Sánchez Berzaín, lo cual sería la cosa más absurda. Pero han intentado incluso instalar esa narrativa, entonces me puse muy atento cuando Evo Morales dijo aquí hay un golpe de estado, y luego esta narrativa fue automáticamente seguida por todos los seguidores de Evo, por Quintana y Romero. Empezaron a posicionar este tema mucho antes de la caída, durante los primeros tres días ya existía este tema, obviamente eso se intensificó brutalmente cuando Evo renunció y huyó porque para ellos no puede existir un levantamiento popular en contra de un Evo Morales, que es el presidente del pueblo.
Entonces se puso al servicio de esta narrativa del golpe todo el poder del Estado boliviano, salvo obviamente los 11 meses de Jeanine Añez. Pero no solamente es el Estado boliviano sino que ¡salieron libros muchos libros acerca del golpe de estado en los países amigos de Evo Morales, como Argentina, Perú, Venezuela y desde luego Cuba, se hacían grandes presentaciones de estos libros con gran repercusión donde la narrativa era unánime respecto del golpe de estado, que ciertamente no resiste demasiado análisis. Escribí un libro que se llama 21 Días de Resistencia: la caída de Evo Morales, donde recogí con enorme detalle todo lo que sucedió en los 21 días, pero el libro comienza en el 21f, entre el 21 de febrero de 2016 y el 20 de octubre de 2019 hay 3 años y 8 meses. En esos 3 años y 8 meses el estado boliviano del gobierno de Evo Morales toma 10 medidas entre procesos electorales que van a van a socavar la fe del ciudadano en el voto, la confianza en las instituciones, que son las que deberían llevar a cabo las elecciones. Y van a terminar inclinando la cancha, de modo que los jugadores que no son el gobierno siempre tienen la cancha para para arriba mientras que los otros tienen todo para abajo.
En los años 90 y hasta que llega al gobierno Evo Morales, los canales de televisión formaban alianzas entre sí y con encuestadoras, y hacían encuestas en boca de urna en los días de las elecciones generales y sacaban unos resultados muy precisos, de modo que una semana antes del resultado final electoral se sabía quién había sido presidente de acuerdo a lo que decían los medios de comunicación, que eran resultados confiables. Nadie desconfiaba de esos resultados, la Corte Nacional Electoral no desconfiaba de esos resultados porque la corte estaba constituida por personas notables, educadas y conocidas que tenían un nombre que defender. En todo este tiempo, pero especialmente a partir del 21f, en los 3 años y 8 meses, el gobierno socava todas estas posibilidades de que el ciudadano vaya informado a las elecciones, socava todas las posibilidades de las encuestadoras, entidades académicas y medios de comunicación puedan hacer encuestas independientes. De modo que es el único que dice quién ha ganado y quién ha perdido es el estado.
El día de las elecciones se cortó el TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares) o conteo rápido cuando las tendencias parecían favorecer al candidato Carlos Mesa y era matemáticamente imposible que se revirtiera, se interrumpe durante 23 horas y cuando aparece la situación esta revertida. Eso hace que la gente salga a las calles, además el gobierno comete una serie de errores muy serios, finalmente a Evo Morales le da miedo, renuncia y se va. Sin embargo, a pesar de que lo hemos visto y que es una situación irrepetible, quizás muy parecida a la de Villarroel, es una situación donde no solamente se da un movimiento revolucionario en la ciudad de La Paz, sino que se da en los cuatro puntos cardinales de la del país. Mi libro recoge eventos que se dan en todas las ciudades intermedias, en todas las capitales del departamento, en las cuatro esquinas del país.
Es una tormenta perfecta que probablemente no va a volver a suceder, en ese tiempo me acordaba de lo que sucedió con Villarroel, decía que van a tratar de cambiar la narrativa y quise que mi libro fuera la defensa. Nadie sabía que el MAS iba a regresar al poder, me hubiera encantado que mi libro fuera la base de la narrativa de lo que había sucedido. Pero nos ganaron en las elecciones debido a los errores egregios de la señora Añez y de ese gobierno, la gente prefirió votar por lo malo conocido a lo bueno por conocer, mucha gente que no hubiera votado por Evo Morales votó por Luis Arce, y tenemos el gobierno que tenemos y la situación que tenemos. Ya preveía, habiendo visto que había habido un cambio de narrativa, que esa narrativa van a tratar de cambiarla, por lo tanto, hay que rescatar lo que realmente ha sucedido. En mi libro, encontrarás relatos detallados de eventos que ocurrieron no solo a diario, sino también hora tras hora, y en los momentos críticos, minuto a minuto, y de manera simultánea sobre los acontecimientos que sucedían en todo el país.»
F.: Una frase comúnmente utilizada dice que la historia se repite, sabemos que el MNR acaba dividido ¿cree que esa situación se vuelva a dar con el MAS?
R. B.: Se está repitiendo casi con guion. La diferencia es que en el MNR había cuatro líderes espectaculares. Teníamos a Víctor Paz Estenssoro, un estadista, teníamos a Hernán Siles, Walter Guevara y a Juan Lechín Oquendo. Hubo un pacto de caballeros, en un primer momento, en el cual dijeron que mientras dure el poder y puedan ganarlo por elecciones, pues se iban a turnar. Eso se cumplió en una sola instancia, cuando Siles Suazo, que había sido el artífice de la Revolución, le entrega el poder a Víctor Paz, que gobierna cuatro años y hace honor a su palabra permitiendo a Hernán Siles ser el candidato y que gobierna cuatro años. Le tocaba a Lechín o a Guevara, y Víctor Paz dice no, aquí hay un jefe. Él candidatea y vuelve a ser presidente, probablemente de modo no muy transparente porque es famosa la frase de la maquinita del MNR que emitía votos.
Pero además Víctor Paz opta por la reelección, y después la re-reelección y así aliena a los otros tres miembros de su partido y se divide el MNR; el MNRI (Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda) de Siles Suazo, el PRA (Partido Revolucionario Auténtico) de Walter Guevara y el PRIN (Partido Revolucionario de la Izquierda Nacionalista) de Juan Lechín. En el último gobierno de Víctor Paz, no solamente arrebata cualquier posibilidad de elección a sus compañeros del MNR, sino que además se hace reelegir anticonstitucionalmente cuando no había reelección. Y ahí es donde resulta golpeado por su propio vicepresidente, este tipo de situaciones se da cuando hay partidos hegemónicos muy fuertes, cuando no hay posibilidades de que un partido opositor gane, pues la única forma de ganarle es que se divida por dentro. En este está sucediendo lo mismo, la diferencia es que hay esfuerzos serios de la oposición por unificarse.
F.: Esta división podría ser un engaño…
R. B.: Siempre va a caber la sospecha de que pueda ser, pero creo que en un 90% y pico, esta pelea es cierta. Hablando con amigos del otro lado, me dicen que este tipo de escisiones políticas son más definitivas y más dolorosas que los divorcios entre personas. Se han cruzado ciertas líneas que ya no hacen posible un retorno a la amistad, al pacto; por ejemplo el hecho de que Evo Morales le ha mentado la familia al presidente Luis Arce, ha dicho que sus hijos son corruptos y ha mostrado documentos donde supuestamente se prueba que habrían incurrido en actos de corrupción. De eso no se regresa. Por el otro lado, el Estado boliviano le está poniendo juicios a Evo Morales por el tema del Hotel Las Américas entre otras cosas, podrían hacerle 300 juicios fácilmente a Evo Morales, no lo ha hecho por algún motivo, pero se dice que tienen preparada una batería de argumentos que van a impedir definitivamente la participación de Evo Morales en las elecciones.
Si bien esta pelea puede ser cierta, creo que es cierta. Creo que no descartaría completamente la participación de Evo Morales en las elecciones a pesar de que se lo ha inhabilitado ya formalmente, legalmente, porque no nos olvidemos que Morales es un absoluto adicto al poder. Evo Morales no tiene familia. no tiene amigos, tiene intereses, tiene servidores, pero no tiene amigos. No lee, no va al cine, no tiene distracciones, lo único que hace 24 horas al día y 7 días a la semana es pensar y actuar en función de la recuperación del poder. Si bien ha perdido mucho poder desde que no es presidente, ha perdido adhesiones, está más debilitado de lo fuerte que era cuando estaba en el poder. Pero tiene esta ventaja enorme de ser quién es, de ser un absoluto adicto al poder y de tener una dedicación total a ello. Esa es su ventaja, le compensa cualquier pérdida que puede haber tenido de alguna manera.
Por el otro lado, tenemos al presidente Arce que también se juega la vida porque el presidente no es indígena, no es parte de un movimiento social, no es parte de un de un pueblo indígena, no representa a nadie. El presidente Arce tiene el poder porque tiene el poder, si el presidente Arce pierde el poder se tiene que ir a su casa y esperar los juicios, ahí no va a tener quien lo defiende porque no tiene ni siquiera partido. Si es que no se hace con la sigla del MAS o con alguna sigla o bancada, el gran perdedor de todo esto si no si no reproduce el poder es el presidente Arce. Va a poner toda la carne al asador para tratar de reproducir el poder, la pregunta es si lo va a lograr porque tenemos una situación económica espantosa con perspectivas de empeoramiento, la situación política se está polarizando, se está dividiendo el MAS, la oposición tiene ciertas iniciativas para hacer una candidatura unificada
F.: ¿Por qué no ha surgido un candidato claro que haga frente a Arce o Morales?
R. B.: La gran tragedia, no solamente para la oposición ni para la democracia, para nuestro país ha sido el colapso del sistema de partidos. Los partidos, en todas partes del mundo, son los intermediarios entre el poder político y la ciudadanía. Han colapsado ADN, MIR, MNR, etc. son sombras de lo que eran si es que existen. Se han conformado estas agrupaciones ciudadanas como Comunidades Ciudadana, UN, Verdes, etc. no son realmente partidos políticos. El propio MAS no es un partido político sino un conglomerado de movimientos sociales, aunque es lo más parecido que hay a un partido político. La desaparición de los partidos que implican toda una construcción de décadas de siglas, idearios, ideologías, estructuras, y presencia física en todo la geografía. Todo esto no lo tienen estas agrupaciones. El gobierno del MAS ha sido muy hábil y sigue las recetas del Alba, del Grupo de Puebla y del Foro de Sao Paulo, que comparten fórmulas y esto ha resultado en persecuciones e inhabilitaciones.
Por ejemplo, lo que ha sucedido en Venezuela recientemente con la inhabilitación de María Corina Machado y de su reemplazante. Estoy seguro de que maduro no va a permitir que haya un contendiente del otro lado. Lo que está sucediendo en Nicaragua donde no hay oposición y cualquiera que alza la cabeza se la corta. Todos nuestros políticos Carlos Mesa, Samuel, etc. todos tienen juicios pendientes y se los reactivan en cualquier momento. Entonces tampoco pueden hablar demasiado fuerte. Tienen bancadas que son capaces de defenderlos pero con este gobierno no sabes lo que puede suceder, si son capaces de meterte preso a un gobernador o mandarte al exilio. Todo esto es una conjunción de factores que ha hecho que nuestro sistema político esté muy debilitado y que este partido hegemónico de gobierno tenga todas las posibilidades de ganar y esté bien instalado y cómodo. Y baste con mover una ceja para meter a alguien a la cárcel o enjuiciar e inhabilitar. En esos 3 años y 8 meses entre el 21f y las elecciones, la cancha se ha inclinado definitivamente a favor del gobierno y le es tremendamente complicado a cualquier jugador contrario remontar esa diferencia.

F.: Recientemente ha publicado el libro Escape a los Andes junto con Raúl Peñaranda…
R. B.: Mi colega periodista Raúl Peñaranda y yo publicamos este libro el año pasado en enero. Se ha publicado en Santiago, Buenos Aires, México, Panamá y tiene un cronograma de publicaciones en el resto de América Latina. Estamos en este momento negociando su traducción al inglés. El libro no tiene una intención de ser una reivindicación de Mauricio Hochschild. Pero aquí viene el tema de las narrativas. Parte de la narrativa del MNR era la invención de unos perfectos villanos como aquellos a quienes hay que enfrentar como nación y ellos van a representar la anti-nación. Entonces estos narradores como Augusto Céspedes, Carlos Montenegro y otros como Don Luis Antezana Ergueta se inventan estos villanos perfectamente malvados, bidimensionales blanco y negro, no hay posibilidad de ninguna tercera dimensión. Con el tiempo Raúl y yo llegamos a Hochschild por diferentes caminos. Fuimos compañeros de curso en algunas materias, compañeros de universidad, hemos trabajado juntos en medios de comunicación, somos amigos. Un buen día nos preguntamos: ¿qué estás haciendo?, yo estoy escribiendo un libro sobre Hochschild. Entonces en vez de hacer dos libros haremos uno entre los dos. Cada uno traíamos un bagaje de información importante y empezamos a escribirlo.
Nuestra intención no era reivindicar la figura de Hochschild que era presentado como un villano perfecto. En la narrativa del MNR junto con Patiño y Aramayo son explotadores, negreros, anti-bolivianos, los culpables de que seamos pobres. En las últimas décadas ha habido libros revisionistas, por ejemplo, Llallagua de Roberto Querejazu Calvo, absolutamente recomendable, y otro de un Sr. Guedes, exgerente de Patiño. Son libros muy interesantes. Patiño es una figura interesantísima, era un poco lo que decía el MNR, pero hacía muchas cosas buenas, jugaba de acuerdo a las reglas de la época. Nosotros nos encontramos con que Hochschild había tenido una faceta desconocida como rescatador de judíos antes del holocausto. Encontramos una serie de documentos muy abundantes en ese aspecto y dijimos: ¡aquí hay un libro!. Nos concentramos en ese aspecto, obviamente es una biografía completa, está toda su parte como empresario minero inescrupuloso en muchos casos, explotador, pero tiene esta faceta de rescatador de gente y que le dedicó enorme tiempo y enormes recursos propios para salvar primero a 12.000, y en última instancia, así con los rebalses y todo, 20.000 judíos del holocausto.
Nuestro libro se llama Escape a los Andes, la historia de Mauricio Hochschild, el Schindler de Bolivia, Schindler es famosísimo por la película de Spielberg, rescató 1.200 judíos a riesgo de su propia vida. Es una historia absolutamente maravillosa. Hochschild lo hizo con 20.000, tenemos un Schindler multiplicado. Si bien hay una enorme diferencia con Schindler, que lo hizo desde las fauces mismas del monstruo, Hochschild lo hizo desde los márgenes. Su vida en ningún momento estuvo directamente en peligro, pero estuvo dos veces a punto de ser asesinado por motivos parecidos, uno de ellos directamente relacionado con el tema de los judíos y la Segunda Guerra Mundial. Es una larga y tenebrosa historia la de su secuestro e intento de asesinato. No es una reivindicación de Hochschild sino es un retrato completo del hombre, con sus claroscuros.
F.: Pero antes de que te vayas, queremos que esta vez tú cierres haciendo una pregunta al público, déjanos con una incógnita.
R. B.: Doy clases en la universidad y durante el semestre, doy en dos semestres en segundo y en sexto, donde correspondo siempre hago la pregunta: ¿en qué momento se jodió Bolivia? He identificado cuatro momentos, les puedo contar uno de ellos, los otros los pueden buscar. Lo grave es que Bolivia empieza a joderse antes de existir, la mala historia comienza en 1767 con la expulsión de los jesuitas del Imperio español, tanto de España como de las colonias y en el territorio que después va a ser Bolivia. Los jesuitas estaban haciendo una tarea de catequización y de civilización importante que probablemente hubiera resultado en otro país distinto, si a ellos se les hubiera permitido completar su obra, por lo menos, en el Oriente. Pero se los saca y se deja esa obra inconclusa, y aquellos que habían sido civilizados por los jesuitas son devueltos a la selva y les queda una memoria difusa de lo que había sucedido. Entonces, esa es mi pregunta; ¿en qué momento se jodió Bolivia? En realidad son varios momentos, pero cada uno puede encontrar ahí los suyos.
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