Este informe analiza dos estudios cuantitativos internacionales que evalúan el clima social y opinión pública de los bolivianos respecto a temas políticos, sociales, económicos, instituciones, entre otros. Uno de los estudios lo realizó la Corporación Latinobarómetro (1), disponible desde diciembre de 2023, el otro estudio lo llevó a cabo el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) (2) entre el 11 de octubre y el 6 de noviembre de 2023. Además, se analiza el Estudio Delphi (cuarta ronda – Diciembre) de la FES Bolivia (3) que encuesta a políticos, periodistas, académicos y especialistas.
Se observa que la gestión del presidente Luis Arce Catacora la aprueban alrededor del 47% de los encuestados y aproximadamente el 50% la desaprueban. Cuando se incorpora la variable “participación en el gobierno del partido político al que vota” se visualiza que entre los votantes del gobierno la aprobación alcanza un 83,6% y el rechazo un 16,4%, y entre los votantes de oposición la aprobación alcanza un 16,7% y el rechazo un 83,3%. Sin embargo, entre aquellos que no militan en los partidos de gobierno y oposición, o no mencionan partido la aprobación alcanza el 39,4% y el rechazo llega al 60,5% (Latinobarómetro), es decir, a la mayoría del electorado no partidista, la gestión presidencial no le ha persuadido positivamente. (Ver Gráfico 1, Tabla 1 y 2)
Respecto a la satisfacción con la economía, en el estudio de la Celag la evaluación positiva alcanza un 36,3% y la negativa un 62,3%, en cambio para el Latinobarómetro la satisfacción con la economía llega a un 22,3% y la insatisfacción un 77,7% [datos agregados], además 18,6% de los encuestados le preocupa el desempleo. En el estudio Delphi (FES), el 9,1% cree que la situación económica es buena, el 44,6% regular y el 46,3% mala, y que el 53,7% cree que empeorará, también observan que al 71,9% le preocupa la crisis económica. Es decir, la población no está satisfecha con la situación económica, como resultado de condiciones externas e internas y las medidas que se están aplicando. (Ver Gráfico 2, Tabla 3, Gráfico 3 y 4).



En el estudio Delphi (FES), el 9,1% cree que la situación económica es buena, el 44,6% regular y el 46,3% mala, y que el 53,7% cree que empeorará, también observan que al 71,9% le preocupa la crisis económica.
Un 42,8% de los encuestados cree que el enfrentamiento interno en el Movimiento Al Socialismo, entre Evo Morales (evistas) y Luis Arce (arcistas), dominará la discusión pública. Por otro lado, la disputa interna en el MAS y la inhabilitación de Morales. Estos son temas que los encuestados consideran que pueden provocar un alto nivel de conflicto. [datos agregados] (FES). Los otros temas que se creen que estarán presentes en la agenda pública, en general, son coyunturales como: el Narcotráfico (21,5%), Censo (14,6%) y Confrontación entre oficialismo y oposición (8,4%), exceptuando el tema de las Elecciones de las autoridades judiciales (7,7%), qué es un problema estructural al estar relacionado con el sistema justicia. Es posible que este tema pueda escalar en la agenda pública, ya que el 72,6% (Celag) evalúan negativamente y el 83% (FES) tiene muy baja confianza en la justicia, aunque sin perspectivas que alcance el primer lugar. (Ver Gráfico 5)
La confianza en los medios de comunicación alcanza un 39,7% y la desconfianza un 60,2% [datos agregados] (Latinobarómetro). La encuesta (Fes) señala que el 2% tiene alta confianza, el 36% regular y el 61% baja confianza. Por su parte, un 58,1% de los encuestados señalan que los medios defienden intereses económicos y políticos en lugar de informar objetivamente y 34,6% creen que los medios realizan su labor de informar de forma imparcial (Celag). Como instituciones sociales los medios de comunicación han perdido gran parte de su credibilidad (Ver Tabla 4).



La política en Bolivia apenas genera un 27,5% de interés entre los encuestados, en cambio el desinterés por la política llega al 72,5% [datos agregados]. Por otro lado, solo un 20,6% de los entrevistados cree que los partidos políticos funcionan bien, en cambio un 79,3% creen que funcionan mal. En definitiva, entre los entrevistados bolivianos se aprecia que los instrumentos agregadores de intereses sociales y que los trasladan al ámbito político decisorio no están ejerciendo bien sus funciones, sean de oficialismo u oposición, además existe una decepción generalizada por la política, tan elevada que no genera casi ningún interés en los entrevistados. (Ver Tabla 5)




Por último, respecto al apoyo a la democracia en Bolivia, al preguntar si “la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno” parece que la democracia está perdiendo arraigo desde su máximo histórico de 2009 con un 76% de apoyo, en 2023 disminuyó hasta un 55,47%. Además, hay una tendencia creciente cercana a su pico histórico en el enunciado “a la gente como uno, nos da lo mismo un régimen democrático que uno no democrático” con un 29,99% de aceptación en 2023. En cambio, los resultados del estudio Delphi (FES) arrojan un 95% de apoyo a la democracia como forma de gobierno. (Ver Gráfico 6 y 7)
El Democracy Index 2023 realizado por The Economist Intelligence Unit muestra un retroceso en la percepción de la democracia boliviana pasando de una evaluación de 4,50/10 y el puesto 100 en 2022, a una evaluación de 4,20/10 y al puesto 106, todavía permaneciendo como un Régimen Híbrido.


En la ciencia política clásica, David Easton diferencia el apoyo difuso del apoyo específico a la democracia, el primero se relaciona “con los objetos políticos que no desaparecen con facilidad como consecuencia de lo que haga o deje de hacer el gobierno”(4) señala el politólogo Pedro Magalhães, y añade que el segundo “involucra decisiones, políticas acciones percibidas, y al estilo de gobernar de las autoridades” (5). Sin embargo, un paper que realizó en 2013 (6) contradice esta visión al señalar que la legitimidad de la democracia no es independiente de la coyuntura económica y política.
Al considerar la evolución del apoyo a la democracia en Bolivia desde este análisis, se observa que dicho apoyo varía en función de la percepción de la situación económica, política y social. Es decir, cuando se percibe una situación económica, política y social favorable, el apoyo a la democracia sube, por ejemplo, el periodo 2009 – 2015, en cambio cuando se percibe una situación negativa el apoyo a la democracia baja, por ejemplo, el periodo 2020 – 2023. No obstante, los analistas, especialistas, periodistas y políticos hacen una evaluación teórica y se enmarcan en el terreno del apoyo difuso a la democracia, eso explica el grado elevado de apoyo en comparación con la población en general.
Referencias
- 1 Consultar la página de Latinobarómetro, oleada 2023. https://www.latinobarometro.org/lat.jsp?Idioma=724
2 Consultar CELAG (2023). Encuesta Bolivia, noviembre 2023. https://www.celag.org/encuesta-bolivia-noviembre-2023/
3 FES Bolivia (2023). Contexto y Escenarios Prospectivos 2023. Cuestionario Delphi: cuarta ronda (diciembre). https://drive.goo- gle.com/file/d/1VSoNR9AxN9myAyOPOlzSiuOsYl6pQhCm/view
4 Magalhães, P.C. (2013), ¿Son las democracias inmunes a la inefectividad de las políticas?. elDiario.es. https://www.eldiario.es/ piedrasdepapel/democracias-inmunes-inefectividad-politicas_132_5824314.html
5 Ibid.
6 Magalhães, P.C. (2014), Government effectiveness and support for democracy. Eur J Polit Res, 53: 77-97. https://doi. org/10.1111/1475-6765.12024
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