A las 22:00 del domingo 22 de octubre de 2023, los tres candidatos presidenciales más importantes esperaban ansiosos los primeros resultados. Sergio Massa, actual ministro de economía y miembro del partido peronista Unión por la Patria. Patricia Bullrich candidata del partido de centro de derecha Juntos por el Cambio (JXC) y principal partido de oposición. Y Javier Milei candidato de derecha del partido La Libertad Avanza (LLA).
Al llegar la media noche, se confirmó que Sergio Massa (UP) obtuvo el 36,68% de los votos, quedando en primer lugar. Javier Milei (LLA) quedó en segundo lugar con un 29,98%. Estos dos candidatos pasaron a segunda vuelta o ballotage. En cambio, Patricia Bullrich (JXC) con el 23,83% de los votos quedó descalificada de la contienda electoral.
En estas elecciones la participación electoral se incrementó desde el 70% (23,832,686) de las PASO hasta el 78%, alcanzando los 27.100.675 votos totales. El número de votantes se incrementó en favor de los dos primeros candidato. Massa pasó del 27% de las PASO al 36,68%. Y mínimamente para Milei, que prácticamente conservó el porcentaje de votos que obtuvo en las PASO.
¿Cómo se explica el incremento de votos para Sergio Massa?
Principalmente por la campaña del miedo que se implantó en el clima social argentino. Por ejemplo, los anuncios del transporte público de trenes (voz y en monitores), indicaban que Massa mantendría la tarifa en 56 pesos y con Milei/Bullrich aumentaría a 1100 pesos. También los hospitales públicos mostraban carteles que decían que dejarían de ser gratuitos para costar miles de pesos. La campaña negativa buscó generar miedo por la eliminación de subsidios o derechos. Bullrich se sumó a la campaña negativa contra Milei, que finalmente se vio confrontado desde ambos espectros ideológicos. No hay que dejar de lado que desde el gobierno se crearon todo tipo de incentivos como el “plan platita” para que votasen por ellos.
Además, el partido Unión por la Patria responde a la lógica de los partidos tradicionales que cuentan con militantes ideologizados. Por tanto, su voto no responde a factores racionales sino más bien a aspectos relacionados con la identidad y el sentimiento de pertenencia. Unión por la Patria se conforma de votantes peronistas, “ese animal mitológico” al que se hace referencia Pepe Mújica, y los simpatizantes del Kirchnerismo. Esto explica por qué el Ministro de Economía, con un tipo de cambio “1 dólar – 1000 pesos argentinos” y una inflación interanual de tres dígitos 138%, puede competir electoralmente y no verse dañado por su desempeño en el gobierno.
Sim embargo, el peronismo y kirchnerismo parecen haber tenido su peor elección (“Debajo de su piso histórico”), confirmando su tendencia negativa. En 2019, Alberto Fernández del Frente de Todos, perteneciente a estas corrientes obtuvo el 48,24%. Y en 2015 Daniel Scioli del Frente para la Victoria, que también pertenece a esta corriente, en primera vuelta alcanzo los 37,08% de los votos. Tal vez, esta tendencia a la baja fue la razón para que el candidato oficialista se distancie del presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Christina Fernández Kirchner. Por ello, en su discurso de victoria estuvo solo, habló de consenso e hizo un llamado a los mejores.
¿Por qué Milei conservó los resultados de las PASO?
El desempeño de Milei fue relativamente mejor en las PASO con un 30,8% que en las elecciones donde sacó un 29,98% de los votos. Se explica por la campaña de miedo (o campaña negativa) de oficialismo y oposición en su contra. También por la dinámica (plan) que emprendió de cara a las elecciones. El haberse mostrado confrontativo, insultante, y que descalifica a todo el aparato estatal, político, mediático y empresarial puede haber sido una estrategia para posicionarse en la opinión pública. Ya que, si no mostraba esa imagen, la candidata Bullrich podría haber recibido todos los votos de oposición. Es decir, Milei fijo su posición contra el sistema o la casta, que incluía a oficialismo y oposición, pero la adversaria contra la que contendió, en primera instancia, fue Bullrich con el objetivo de fragmentar la votación y recibir el voto de parte de su electorado.
La imagen de antihéroe que proyectó Milei pudo haberse tratado de una estrategia electoral (consciente o inconsciente) primero, para restar votos a la oposición y fragmentarla, y segundo, para acceder a la segunda vuelta en la cual apelará a la unidad del voto de oposición. En realidad, estamos a las puertas de la verdadera campaña electoral de Milei, en la que seguramente lo veremos matizando sus propuestas y trabajando con el sistema política y sindicalistas de la argentina, provocando que los votantes que se inclinaron por candidatos de oposición como Bullrich y Juan Schiaretti se sumen a sus filas. Pero también confrontando directamente contra el oficialismo y la figura de Massa.
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