- Sobre su experiencia en las elecciones de 2019, pensándolas como elecciones difíciles y complicadas. ¿Cómo evalúa su rol y cómo evalúa a Bolivia en ese tiempo?
-Bueno varias cosas; primero yo entro a la campaña sin tener un partido político. Yo nunca pertenecí al MNR. El MNR me abre los brazos, me acepta sin ninguna condición, de eso estoy muy agradecido. Entro a la política porque quería cambiar las cosas. Decía tenemos que hacer las cosas diferente, no puede ser los mismos de siempre estén dando vueltas en la misma rosca y no se pueda hacer una cosa diferente. Por eso hicimos propuestas diferentes. Fuimos una candidatura que trató de mostrar que se pueden cambiar las cosas desde la política. Yo soy un convencido de que se pueden trasformar las cosas y se puede tener un mundo mejor desde el ámbito de la política. Y por eso fui candidato. Fui un candidato convencido de que podíamos cambiar el mundo.
Fue un año muy complicado. Primero tuvimos más de un año de campaña, justamente para legitimar la elección de Morales, una nueva re elección, mediante una elección absolutamente sui generis. La elección de las primarias, que no tenía ningún sentido. Lo único que hicimos como bolivianos fue gastar casi 70 millones de bolivianos. Nosotros nos negamos a eso, sin embargo si no participabas no participabas en la elección nacional. Comenzó algo en la política boliviana, nunca antes visto, que se llamó el voto útil. Llevó a la polarización del voto entre estos dos candidatos; Mesa y Morales.
Hubo un fraude gigantesco, los hallazgos fueron absolutamente claros. Lamentablemente hasta el día de hoy no hay responsables de esto. Es más se repitió la misma forma del fraude el 2020. Se ha gastado poco más de 300 millones en estos procesos y hasta el día de hoy no hay responsables. Ha sido una elección muy complicada donde no se discutieron ideas, donde no se discutieron propuestas, donde el ruido estaba en torno a unos que querían perpetuarse en el poder y otros que querían sacarlos del poder. Seguramente en algún momento se escribirá de lo que ocurrió en esa elección. Una elección no solamente teñida por la ilegalidad de la participación del entonces presidente, sino también por el uso abusivo de todos los bienes del estado a favor de esos que querían perpetuarse en el poder.
Ha sido muy complicado. Sin embargo me ha dejado una experiencia impresionante. Lo digo de verdad, yo en ese momento cuando comencé a ser candidato conocía quizás un 10% del país. Hoy te puedo decir que conozco quizás un 60% / 70% de todo el territorio nacional. Bolivia es un país lleno de oportunidades y lamentablemente los bolivianos no terminamos de conocer la gran riqueza que tiene nuestro país.
- Y qué opina de la posición de los bolivianos respecto a Morales. O sea he visto que en Bolivia se quiere mucho a los liderazgos más que a los partidos. ¿Cree que Bolivia es un país de caudillistas?
-Absolutamente, ha sido así. Bolivia se forma por el caudillismo de Simón Bolívar. Que si Simón Bolívar no estaba en Bolivia quizás no se habría fundado Bolivia. En Bolivia no tenemos partidos políticos, no tenemos instituciones de la democracia. Los partidos políticos son instituciones fundamenta les de la democracia.
Si me preguntas por un partido político que tenga una representación nacional, yo te dijera no, no existe. El mismo Movimiento al Socialismo no es un partido político de la democracia, porque si lo fuera no tendría un jefe que llega a un pueblo y dice vos vas a ser alcalde y vos vas a ser gobernador, y vos vas a hacer esto y vos vas a hacer lo otro, vos eres candidato y vos no. Eso te muestra que los partidos políticos viven en un autoritarismo total, casi todos los partidos políticos han actuado así.
Los partidos que ya no existen, como el MIR o la Falange u otros partidos, han nacido con un liderazgo muy fuerte y el momento en que ese líder dejó de tener opciones ese partido se muere. Jaime paz era el líder del MIR, cuando el MIR deja de tener opciones es cuando Jaime Paz deja la política nacional. Pasa lo mismo con los partidos en Bolivia, reitero, en la medida en la que tengamos instituciones, que los partidos políticos se conviertan en instituciones la democracia se va a fortalecer. Hoy en Bolivia solo existen caudillos, nace un caudillo y la gente va tras ese, no va tras ideas, no va tras proyectos, no va tras instituciones, que es lo que deberíamos tener en Bolivia.
- ¿Cree que la política justicia es un instrumento de la política?
-Cada vez que un político entra a la oficina de un juez la justicia sale por la ventana. En Bolivia no existe justicia pero no es de que ayer sí existía. Lo que existía ayer era una justicia corrupta, siempre ha habido una justicia corrupta pero ha habido también una justicia proba. Hoy toda la justicia está bajo los zapatos de la política. Esa justicia que hoy día está bajo los zapatos de Arce estaba bajo los zapatos de Murillo y de Añez y estaba bajo los zapatos de Linera y del Morales, etc. Necesitas, vuelvo al tema de hacia un momento, instituciones. Se libera a la justicia de la política por medio de las instituciones
Como propuesta: los colegios de abogados deberían ser los que nombren a los jueces y fiscales. Para ser juez o fiscal necesitas una sola cosa: ser abogado. Y los abogados están en la escuela de abogados. Si vos eres el mejor medico de Bolivia no puedes ser fiscal, si eres el mejor ingeniero de Bolivia no puedes ser juez. ¿Quién conoce si un abogado es corrupto, si un abogado es coimero, si un abogado es maleante, quién conoce eso? El mismo gremio, los mismos abogados.
Si lográsemos que los políticos no elijan a los jueces y fiscales, porque el parlamento está lleno de políticos. El parlamento es el espejo, el reflejo del ejecutivo, en Bolivia. El juez, el fiscal le debe el cargo al político. El momento en el que rompamos esto y que sean los colegios de abogados, los colegios de profesionales, las universidades, la institucionalidad en Bolivia la que elija a un juez, la justicia va a cambiar. También esa misma institucionalidad es la que tiene que castigar a los jueces y fiscales que obren mal.
Creo que partiríamos buscando soluciones profundas a la crisis de la justicia. La crisis de la justicia no es nuestra constitución, no es que necesitamos mejores leyes, necesitamos mejores seres humanos que administren la justicia y esos son los mejores abogados de Bolivia
- Lo escuché recientemente en unas entrevistas decir: debemos tener un Estado fuerte y una población prospera. ¿Cómo podría decirle eso a los jóvenes ahora, qué le diría a los jóvenes en este momento?, después de que han salido a las calles y tienen todo ese bagaje fresco.
-Estados Unidos o Alemania son países ricos porque su gente es rica. La riqueza de un país se refleja en la prosperidad de su gente, en la medida en la que tengamos más bolivianos ricos, o todos los bolivianos con dinero en el bolsillo, entonces vamos a tener un estado fuerte. En Bolivia es al revés, queremos un estado fuerte y la gente pobre. Decimos toda la riqueza tiene que estar en el estado.
En Bolivia los impuestos deberían ser muy pocos. Por ejemplo; estamos viviendo una crisis de salud, les cobramos impuesto a los enfermos. La persona se está muriendo y tiene que ir una farmacia y pagar. ¿Por qué le tenemos que cobrar un impuesto a un producto que va a entrar a Bolivia, que no producimos, y que va a salvar una vida? Si no le cobras impuesto al remedio que no producimos los bolivianos no es que gana más plata la farmacia, gana más plata el boliviano. Se compran los remedios más el 40% o 50% más de lo que vale.
Al estado le interesa que le entre dinero al bolsillo, no le interesa que el ciudadano tenga dinero en el bolsillo. El día en el que tú y todos los bolivianos tengamos más dinero en el bolsillo tenemos más salud, más educación, mejor vida, más de todo. El problema no es lo que el estado te vaya a dar, lo que los gobiernos te ofrecen y nunca te lo dan, el tema es que nosotros como ciudadanos, como jóvenes que tienen la capacidad de generar sus recursos para satisfacer sus demandas, no tenemos dinero. La vida de los ciudadanos mejora cuando tienes recursos en el bolsillo, no la política, la gente.

- Pero también se requieren instituciones fuertes, como decía, es necesario.
-Indudablemente, sin institucionalidad no existe nada. Necesitamos un pueblo rico con gobierno fuerte. El que paga más impuestos es el que más tiene. En Japón se pagan más impuestos que en Ecuador y en Francia se paga más impuestos, porque la gente genera más riqueza. Mientras más riqueza generemos más impuestos pagamos, mientras más impuestos pagamos el gobierno es más fuerte.
El gran problema en nuestro país que al gobierno no le interesa el empresario, no le interesa el emprendedor, no le interesa el que va a generar empleo, le interesa el dinero que le entra a él. Generalmente por la minería, por el gas, por el petróleo. No se preocupa por el que produce papa, que si le va bien al que produce papa no le va bien al gobierno, entonces al gobierno no le interesa.
Necesitamos dos cosas; necesitamos unir la prosperidad del productor con la del país, porque no hay país que salga adelante si no produce, porque si no produces no vendes, si no vendes no traes dinero. Como una tienda, un país o una familia son como una tienda. Si a tu tienda no viene a comprar nadie, vos no vendes nada te mueres y te comienzas a consumir los productos que tienes en tu tienda. Pero si tu tienda es prospera, todo el barrio viene, te compra, vos renuevas, generas más riqueza, cada vez generas más riqueza es exactamente lo que nosotros proponemos.
Necesitas tener un estado con muchísima riqueza y esa riqueza solo la generan los privados. Un ejemplo bien clarito. Las empresas públicas en Bolivia son 100, empresas que dependen del estado, las empresas privadas 325000. ¿Dónde está el empleo en Bolivia, en las 100 o en las 325000? En las 325000 empresas, lo tuyo, Fizuras, va a terminar siendo una empresa, una de las 325000 que va a haber en Bolivia. Donde generas empleo para vos, para un fotógrafo, para un editor, etc. porque crece tu empresa. Entonces la generación de empleo, la generación de riqueza está en la gente que hace impronta, que hace inversión.
- ¿Cree que Bolivia está utilizando el estado para beneficiar a los partidos políticos y cree usted que pueda haber una solución para eso?
-Yo creo que los partidos políticos se han convertido en maquinarias para lograr el poder y para repartirse el poder, para agarrarse un pedazo de la torta. Engordan con la política, viven de la política, se mantienen de la política durante décadas de décadas y es su forma de vida.
Hay soluciones y la primera es crear partidos políticos nacionales que se conviertan en instituciones. Que yo pueda tener un partido político donde yo pienso soy liberal tengo donde ir y pensar en lo liberal, si soy socialista pensar en lo socialista, si soy de centro tengo la opción. Necesitamos darle opciones a la gente, no hacer lo que hacemos hoy día que es adaptarnos a los partidos. Y yo que quiero ser candidato voy corriendo a tocarle la puerta a un partido político y decirle: me prestas tu sigla, tengo estas ideas y quiero candidatear. Entonces para que no siga ocurriendo eso lo que necesitamos es instituciones que puedan estar al servicio de las ideas. Las ideas, hermano, son las que transforman el mundo, son las ideas, son las personas las que transforman el mundo. Yo estoy seguro que eso es algo urgente, no tenemos un espacio de pensamiento donde podamos imaginar un nuevo país.
Las propuestas políticas aparecen cuando hay campañas. Vienen, yo propongo tal cosa, yo propongo tal otra. Pensando en todos los planes de gobierno, si les haces un seguimiento de aquí a un tiempo, dos años, hay cosas que no se van a haber cumplido con la excusa de que no se podía, te proponen cosas que no se puede hacer. Porque no hay instituciones, no hay espacios donde la gente pueda pensar, pueda planificar. Vos no puedes entrar al gobierno a improvisar y decir: voy a ver como están las cosas. Tienes que tener la información mucho antes, planificar, hacer tu planteamiento, hacer tu plan de gobierno: yo propongo esto, con este dinero, yo proyecto de esta forma, eso yo no veo.
¿Quién es Virginio Lema? | Bolivia
Virginio Lema Trigo (Tarija, 1970) es un abogado, periodista, y político boliviano. Fue candidato a la presidencia de Bolivia en las Elecciones Generales de Bolivia de 2019 con la sigla Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Virginio es sobrino del Ex-Presidente de Bolivia Víctor Paz Estenssoro (1907 – 2001).
Descubre más desde Revista Fizuras
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.